
Juramento Lunar: Caballero y Princesa Elfa
17 capitulos
Un rudo caballero humano guía a una gélida princesa elfa por bosques mortales. Tensión que estalla en un baño prohibido bajo la luna. Romance ecchi fantástico.
Sir Garrick, a battle-hardened knight, is honor-guided to protect the haughty Elven Princess Aurora through a shadowy enchanted forest teeming with dangers. Aurora, eternally youthful and aloof, treats him as beneath her notice, her ethereal beauty hidden beneath a gossamer silk gown that whispers secrets in the moonlight. As threats lurk and nights grow intimate, a chance glimpse shatters her icy facade, awakening forbidden desires. Amidst ancient magic and primal urges, their worlds collide in a tale of clashing pride, protection, and passionate surrender.

Bajo la fría mirada de la luna, el orgullo ancestral se adentró en lo salvaje, ignorando la cortesía humana.

Palabras de servicio chocaron contra el hielo élfico, su silencio un muro infranqueable para cualquier juramento.

El bosque susurraba amenazas que solo él oía, su desdén un escudo frágil ante la noche.

Acero contra colmillos en la espesura, su calma prueba de vidas más allá del peligro.

Las llamas reflejaban miradas no dichas, calentando el aire pero no el abismo de su reserva.

La soledad la llamó al abrazo del agua, un ritual secreto bajo estrellas vigilantes.

La pureza rota por la intrusión, su pose eterna quebrada en el brillo plateado.

Órdenes teñidas de vulnerabilidad resonaron, la noche conteniendo el aliento ante su súplica.

El silencio se rompió con verdades reacias, sus murallas cediendo al calor de su guardia.

Juramentos entrelazados con toques sedosos, forjando confianza de cicatrices y confesiones susurradas.

Susurros encantados atrajeron a los cautelosos, llevándolos al seductor abrazo del peligro.

La ilusión huyó, pero el fuego verdadero se encendió, el orgullo rindiéndose al hambre prohibida.

Caricias suaves despertaron profundidades dormidas, su guía un puente hacia el éxtasis.

Cuerpos fundidos en ritmo primal, el arroyo testigo de su unión desatada.

El éxtasis coronó sus miradas compartidas, peligros disueltos en la tierna resaca de la pasión.

El alba doró su lazo, la transformación grabada en sonrisas y manos entrelazadas.

Pruebas vencidas en unidad, su voto sellando la eternidad con una promesa juguetona.



