
Romance Yaoi con Femboy y Restaurador en un Museo Cerrado
15 capitulos
Un restaurador de arte y un femboy adulto comparten un romance yaoi consensuado en un museo silencioso.
Ethan Voss is trusted with fragile paintings, antique fabric, and the silence of a private museum after closing. When Rio Akiyama arrives with a torn gala costume, the repair becomes an intimate collaboration built on careful hands, honest attraction, and mutual consent.

El museo llevaba horas cerrado, dejando a Ethan a solas con barniz, cuerdas de terciopelo y el silencio de salas valiosas.

Rio llegó con una funda de ropa contra el pecho, tan nervioso que el estudio vacío pareció cobrar vida.

La seda rota casi no pesaba en las manos de Ethan, pero Rio lo miraba como si toda la gala dependiera de un aliento.

Rio subió a la plataforma de prueba, recuperando poco a poco su confianza escénica bajo la mirada de Ethan.

Cada ajuste cuidadoso pedía permiso primero, y cada respuesta baja acortaba la distancia entre ellos.

Rio admitió que había elegido el traje no para sorprender a los invitados, sino para ser visto con claridad.

Ethan respondió con una honestidad más suave, confesando que restaurar le enseñó cómo sobrevive la belleza al cuidado.

La última costura desapareció bajo los dedos de Ethan, y la risa aliviada de Rio calentó el estudio más que las lámparas.

Rio giró ante el espejo, y la seda reparada se movió como luz de luna sobre una figura que ya no debía ocultarse.

La respuesta de Ethan fue baja, pero cayó entre ellos con el peso de una confesión.

Rio buscó su mano, dando a Ethan tiempo para negarse, y sonrió cuando el restaurador eligió acercarse.

Su primer beso fue lo bastante lento para sentirse elegido, un secreto compartido con los retratos silenciosos.

La confianza de Rio se volvió entrega mientras Ethan lo guiaba desde la plataforma al sofá cálido del estudio.

La mesa de reparación guardó seda doblada y promesas susurradas, cada toque paciente y claramente bienvenido.

Al amanecer, el traje estaba listo para la gala, pero el recuerdo del estudio les pertenecía solo a ellos.



