Recién casada tentada por el mozo de mudanzas en un piso vacío
18 capitulos
Recién casada, Olivia se queda sola en su nuevo piso y el jefe de mudanzas Daniel la atrae al caer la tarde.
Tres semanas después de su boda, Olivia Pierce se muda a un nuevo apartamento del centro mientras su esposo está fuera. En medio del caos de las cajas, encuentra una conexión inesperada con Daniel, el atractivo jefe del equipo de mudanza, que se queda a ayudarla. Mientras charlan y el apartamento se llena con el cálido resplandor del atardecer, Olivia confronta dudas que venía escondiendo, llevándolos a un momento cargado de tentación y a una puerta que se cierra con llave.
Los últimos rayos del sol parecían burlarse de ella con su brillo dorado.
Sus manos delataban lo que su mente se negaba a reconocer.
Una risa, como un secreto compartido, aligeró por un instante la opresión de su pecho.
Las palabras salieron a borbotones, una presa que cedía tras años de contenerse.
Un simple roce, una promesa silenciosa de comprensión.
El aire se espesó, cargado de una pregunta no formulada.
Una decisión tomada, una línea cruzada.
La confesión fue una súplica desesperada, una apuesta peligrosa.
Su respuesta fue un espejo, reflejo de sus propios deseos ocultos.
El beso fue un choque de mundos, dulce y prohibido.
Cada caricia borraba otra barrera, otra razón para detenerse.
Rendirse supo a libertad.
Las sábanas no ofrecían refugio, solo una invitación silenciosa.
El mundo se disolvió en una sinfonía de sensaciones.
El silencio que siguió fue ensordecedor, lleno de remordimientos no dichos.
La realidad cayó encima, pesada e implacable.
Su silencio fue una hoja, más afilada que cualquier reproche.
El piso se sintió más vacío que antes, habitado por el fantasma de lo que pudo ser.